11 desafíos para el comercio electrónico en Argentina
Damián Di Pace analiza las claves para adaptarse a las exigencias que plantea el nuevo escenario comercial.
24 | NOV | 2020

¿Podrías decir que estás vendiendo un bien o servicio sin haber subido algo a una plataforma digital? El escritor norteamericano Joseph Krutch decía que “la tecnología hizo posible las grandes poblaciones; ahora las grandes poblaciones hacen que la tecnología sea indispensable”. Pero lo aseguraba cuando las grandes ciudades vivían en un entorno en el cual desplazamiento urbano era uno de los factores claves de producción en la economía.


Nos pasó por encima una pandemia. Y aquello que era físico en términos de transacciones en la economía se transformó en digital por medio de un shock. Antes era una opción más, pero la cuarentena estricta nos cruzó con el comercio electrónico como única vía para adquirir ciertos bienes y servicios.


Según el último informe de Mercado Ads, la plataforma publicitaria de Mercado Libre, este año en Argentina se sumaron más de 2 millones de nuevos compradores en la plataforma. Hoy los usuarios están más conectados, con un aumento en el tiempo de navegación del 17%; más interesados, porque la cantidad de búsquedas aumentó 39%; y más decididos, con un incremento en las órdenes de compra del 29%.

 

No es tiempo solo de repensar lo que hacemos y cómo lo hacemos, sino de repensar lo que hicimos, por qué lo hicimos y si lo seguiremos haciendo. La sociedad física y digital está conectada por un agente económico insustituible que somos los seres humanos.

 

2020 está siendo un punto de inflexión para el e-commerce. Este año observamos un incremento de nuevos usuarios y nuevas empresas que eligen vender por internet. La distancia entre el negocio tradicional y la tecnología digital cada vez es más pequeña, pero hay que reducirla al máximo, porque nuestro competidor ya ingresó en esa lógica.

 

El futuro de la comercialización estará asignado al proceso de compra y a la asignación inteligente de pequeños espacios de organización de pedidos, porque el almacenamiento será solo parte de aquello que se vende no de aquello que stockeamos por si quizás se vende.

 

Detrás de esta organización el espacio debe ser una variable más a considerar en la inteligencia organizativa. De acuerdo a un Informe de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF) en las grandes cadenas comerciales minoristas de franquicias, el 62% de las entregas se realiza a domicilio, 17% Pick Up (pedido para retirar en la puerta del local), 13% Pick It (retiro en red de puntos de venta cercanos al hogar fuera de la tienda online), 4% Take away (pedido para llevar) y 4% otro sistema de entrega.

 

Por otro lado, los métodos de pago más utilizados de acuerdo a un relevamiento de CAME Pagos son: 49% tarjeta de crédito en la página web, 30% Plataforma de Cobro, 12% Efectivo contra entrega, 4% Billetera Digital, 4% Transferencia Bancaria, 1% Criptomoneda.


Desafíos del comercio electrónico

De acuerdo a un Informe sobre Comercio Electrónico y Situación del Comercio Minorista Tradicional en Pandemia elaborado por la Comisión de Comercio del Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires (CESBA), se trazan al menos once desafíos futuros para el sistema:


1-    Crecimiento: las categorías que registran las mayores compras en línea comparten la característica de ser fácilmente trasladables y de baja logística.

 

2-  Fundir el desarrollo tecnológico (dispositivos y medios de pago que brinden mayor seguridad en la compra), logístico y de transporte (que reduzca los tiempos de entrega y preserven la calidad del producto) y del conocimiento (análisis de grandes volúmenes de datos para personalizar las experiencias).


3-  E-Tailers: la competencia ya no es el negocio que está a una o dos cuadras; en el desarrollo del comercio electrónico las fronteras están desapareciendo.


4-    Problemas: la inestabilidad macroeconómica, la falta de seguridad jurídica y la ausencia o el mal diseño de políticas públicas de promoción e incentivo a las innovaciones.


5-    Vacío legal: en las transacciones digitales donde no está claro el límite de la responsabilidad de los intermediarios de Internet.


6-    Emprendedorismo: las insuficientes políticas públicas para fomentar una cultura del emprendedorismo y la inexistencia o el costoso financiamiento y la falta de profesionales calificados.


7-    Infraestructura: limitaciones del acceso a Internet.


8-    Financiamiento: en la incorporación de nuevas tecnologías que destacan son la falta de financiamiento y la incertidumbre en torno al retorno de la inversión.


9-    RRHH: en tanto, la dificultad de dar con personal especializado para la implementación de nuevas tecnologías atraviesa a todas las empresas locales, dejando en clara desventaja la posibilidad de competir por el talento a las PyMes.


10- Costos y Comisiones: uno los problemas que enfrentan las PyMes cuando no tienen su propia tienda es el alto costo que de comisiones de venta en línea (el que cobra la plataforma y el sistema de pago).


11- Competencia: la incipiente incursión en el mundo de las plataformas digitales de nuevos jugadores mejorará la competencia. Eso reducirá los costos de las ventas electrónicas, aunque depende del ritmo al que se desarrollan estas nuevas ofertas y del grado de aceptación.


Fuente: Ámbito Financiero.