Big data orientado a la venta: cómo sacar partido de las bases de datos
La transformación digital del mundo comercial exige aprender sobre los consumidores para elaborar estrategias de venta en base a sus gustos.
02 | OCT | 2019

La digitalización ha llegado al sector para quedarse. Varias transformaciones tecnológicas han generado nuevas formas de relacionamiento con el consumidor en el nuevo entorno omnicanal, donde entran en juego tecnologías como Internet, telefonía móvil, Internet de las cosas, las redes sociales o el big data.

 

Los datos se han convertido en la nueva materia prima del sector de la moda. Los call centers, la página web, la interacción en la tienda física o el engagement en las redes sociales aportan cada vez más datos sobre cómo y cuáles son los principales gustos de sus clientes. Y esto, a su vez, genera nuevos modelos de funcionamiento y de interacción con los consumidores.

 

Los grandes actores de la venta digital han hecho de los datos un combustible clave en su propuesta de valor con sus clientes. Conocerlos (a partir de millones de datos sobre su comportamiento), posibilita a empresas digitar una personalización y segmentación sin precedentes, así como lograr interacción y comunicación completamente nuevas.

 

Ante este panorama, algunos de los desafíos que se presentan son: descubrir cuál es el límite de estos datos y usarlos como ventaja en lugar de limitación; identificar qué datos benefician más a cada rubro; y la discriminación en valor de los datos.

 

Las primeras preguntas que hay que plantearse antes de extraer la información necesaria son ¿Qué datos necesito para comprender a mis clientes? y ¿Cómo los puedo conseguir? Es clave entender a los clientes a través de las instancias de interacción.

 

El rendimiento en redes sociales a través de comentarios, interacciones, visibilidad o número de búsquedas; clics, impresiones y conversiones; comportamiento de la web, la actividad en línea; el análisis de las palabras clave, las tendencias del mercado, o el análisis de la competencia son algunos de los principales datos que se pueden extraer.

 

Pero la mera recopilación de datos no es sinónimo de éxito, ya que la calidad es más relevante que la cantidad. La discriminación de valor, por consiguiente, es otro de los pasos para realizar una correcta gestión de los datos.

 

Para ello, es necesario tener claros los objetivos que queremos conseguir con el uso de esos datos. Algunos pueden servir para fines comerciales y otros para mejorar los servicios, por ejemplo.


Fuente: Moda.es