Comercio y coronavirus: responsabilidad y desafíos
El advenimiento de la pandemia del coronavirus exige responsabilidad para evitar su propagación. Pero también impulsa al comercio tradicional a incorporar modalidades para seguir prestando servicios.
18 | MAR | 2020

Ante el riesgo que supone la propagación del virus COVID-19 en Argentina, para CAME, el Sector Comercial y la FCCA, la preservación de la salud y la vida es prioridad absoluta tanto en nuestros ámbitos personales como en los lugares de trabajo (comercios, oficinas, entidades, etc.) Este escenario social y comercial inédito exige que actuemos con responsabilidad, compromiso y solidaridad.

 

Cuidados especiales

Si trabajamos en un comercio y/o somos responsables de un local, existen varias medidas que debemos aplicar:


-       Instruir al personal con las normas anunciadas por las autoridades.

-       Alcohol en gel al alcance de clientes y personal.

-       Mantener un metro de distancia entre las personas.

-       Limpiar las superficies que tocan los clientes las veces que sea posible.

-       No saludar con manos ni besos entre compañeros y clientes.

-       No compartir botellas ni mate.

-       Restringir el ingreso de clientes de acuerdo a la superficie.

-       Atender por tandas para evitar aglomeraciones.

-       Ofrecer la posibilidad de venta con envíos a domicilio.

-       Privilegiar los medios de pago electrónicos.

 

Desafíos y nuevas herramientas

Está claro que el principal foco de estas acciones debe ser el cuidado de la salud y evitar que el virus incremente su circulación. Pero los dos últimos ítems, además, se inscriben entre los desafíos que el comercio tradicional afronta ante la realidad que hoy viven las comunidades de las que forma parte en cada ciudad argentina.

 

En este sentido, el foco pasa por adaptar la atención al cliente a las medidas preventivas. Por eso urge recurrir a herramientas tecnológicas que se posicionan como un recurso fundamental con el fin de permanecer disponibles para los consumidores.

 

Sus prestaciones contribuyen a lograr el objetivo de seguir brindando servicios y mantener la capacidad operativa de los establecimientos, al mismo tiempo que se cumple con las disposiciones oficiales.

 

Ya se siente la menor cantidad de gente en la calle y en los paseos comerciales. Ante esta situación, es clave apoyarse en estrategias digitales para facilitar el contacto y las consultas de los clientes de manera virtual, hacer envíos de pedidos a domicilio y habilitar la opción de retirar compras de manera ágil y rápida. Si el comercio no cuenta con un sitio web, marketplace o plataforma de venta electrónica, se puede crear una cuenta de Instagram/Facebook para que los clientes se contacten y elijan productos allí (para luego enviar a domicilio o que los retiren en el local).


Estas herramientas son parte del proceso de transformación digital del comercio que, en el contexto actual, debe acelerarse. No sólo favorecen la actividad del sector: también contribuyen a cumplir con las medidas anunciadas para evitar la propagación del coronavirus.

 

Hoy, más que nunca, debemos ser solidarios y responsables para preservar la salud de las personas. E innovadores para mantener de pie a nuestros comercios.